
Desde que cambie de país he desaprendido muchas cosas: la intuición que tenia para medir las cosas que el sistema ingles desapareció de mi, mi ortografía y vocabulario ahora enredado con un ingles de niño chiquito y el asunto de las efemérides y celebraciones, por ejemplo no se cuando es el día de reyes porque aquí no es igual y ya allá lo habían tratado de cambiar por un Juan Calabaza que no tuvo éxito porque no había juguetes. De todas formas no hay juguetes para los mayores si no se cuentan los que tienen que ver con el sexo o los deportes aunque deberían existir y deberían regalarlos algún día de Diciembre o de Enero, a mi me gustaría un piano que llorara o un traje de cowboy sin pareja o cualquier versión para adultos de mis juguetes favoritos de niño como una pelota de colores que se burlara sin compasión del que la tira y adulara al que la recibe o una careta para bucear que viniera con paisajes marinos sin contaminación pintados en el cristal o una caja de música con discursos largos y aburridos o un ancla para los sentimientos o un submarino de baterías para despedir todas las tardes en el inodoro o pequeñas mentiras para usarlas con cuidado sin sentirse culpable o un ajedrez de emociones donde todo sacrificio sea ajeno y nadie pierda, felices fiestas para todos