sábado, 21 de abril de 2012

Irse

Entonces camine sin rumbo por horas preguntándome todo lo que no tenía y que ya nunca tendría, avergonzado de las aspiraciones que me permitía tener, de esperar la limosna de un cambio, de ser uno más de los millones de apartados y hervidos en el aburrimiento de una revolución demasiado larga para ser perdonada y decidí irme para siempre, en ese momento estaba en el malecón empapado por las olas del ultimo Norte de 1990 y traté de llorar por adelantado, mirando fijo al Morro, pero la luz del faro fué (y sigue siendo) demasiado débil para hacerme llorar

5 comentarios:

Juncal dijo...

jajajaja
Si estuvieras en esta tierra en la que habito te dirían una frase muy cortita :
"yes finu"
Hijo de mi alma, tú sabes que se llora con el corazón, no con los ojos ... y tus latidos estaban haciendo las maletas en busca de Otro Plan

Me haces gracia.
Un beso

Nacho dijo...

Siempre me he preguntado si es difícil dar ese último paso.

Sinplan dijo...

Doubleplay: Queridos habitantes de Gijon (Juncal estas igualita de bonita y Nacho cada vez mas elegante y parecido a Mau): No creo que lloré y no fue dificil, tal vez me habían robado las raices y cuando reaccioné ya estaba lejos y cosas buenas me ayudaron(insisto en mi creencia de que la patria, la libertad, el amor y otras verduras se visten por dentro)

Lo mejor de nosotros dijo...

se entiende poco

Anónimo dijo...

yo se